martes, agosto 27, 2024

POESÍA, RECITACIÓN Y ¡POBRES DE MIS PADRES!


 


  Cursé la secundaria de 1977 a 1980.  No recuerdo en cuál de los tres grados participé en el concurso de declamación con el poema del llamado “poeta del hogar”, Juan de Dios Peza titulado “Fusiles y muñecas”. 

   La época de la adolescencia es increíblemente enigmática, aún no puedo describirla, constituye un conjunto de aprendizajes, sensaciones y reacciones extremas. 

   Teníamos en casa varios libros de poesía, el Ómnibus de la poesía mexicana, Declamador sin  maestro y dos tomos de poesía de Jaime Torres Bodet, entre otros.

   En ese tiempo, yo me di a la tarea de memorizar poemas.  Ahora pienso que al hacer el ejercicio memorístico, también torturaba los oídos de mi familia. 

   Recuerdo que al comenzar con el de Manuel Acuña, cuya primera frase es  “Pues bien”, mi papá sólo decía un “¡Oh!” con desesperación.

   Mi mamá opinaba que el acto posterior al “Nocturno a Rosario” realizado por el joven poeta, estudiante de medicina y miembro del círculo de poetas mexicanos de la época que se reunían en la casa de la musa Rosario de la Peña y Llerena, fue un acto impulsivo que arruinó la vida de la mujer.

   Ahora que he buscado poemas para compartir en el blog de mi hijo, me surgió la inquietud por conocer más del romanticismo, me doy cuenta que, entre mis poetas predilectos, muchos son de la misma época.

   El romanticismo mexicano se desarrolló poco después de la Independencia, en la tercera década del siglo XIX y se caracterizó por la combinación del periodismo, la política, el positivismo y el liberalismo. 

   Remontémonos al momento histórico una vez alcanzada la independencia de nuestro país.  Todo el territorio convulsionado, el caos y la desorganización, pero con un ideal libertario.  La influencia literaria europea había llegado a nuestro país; escritores de todo tipo se contagiaron de los ánimos idealistas dando como resultado una nueva corriente literaria mexicana.

   Entre los representantes del romanticismo mexicano podemos mencionar a Juan de Dios Peza, Guillermo Prieto, Manuel Gutiérrez Nájera e Ignacio Manuel Altamirano.

   Manuel Acuña Narro nació en Saltillo, Coahuila el 27 de agosto de 1849 y falleció el 6 de diciembre de 1873 en la Ciudad de México, a los 24 años de edad.

   En Saltillo cursó los estudios de Filosofía y tras obtener una beca, llegó a la Ciudad de México para estudiar medicina en la Real y Pontificia Universidad de  la Ciudad de México.

   Talentoso en extremo, a su llegada a la ciudad de México, conoció a algunos de los poetas románticos más célebres, como Manuel Gutiérrez Nájera y Juan de Dios Peza, con quienes estableció una relación de amistad. 

   Aunque su vida fue breve, Manuel Acuña obtuvo gran reconocimiento y su trayecto vital es imperecedero en la poesía universal.

   La musa del más famoso de sus poemas es Rosario de la peña y Llerena, joven intelectual en cuya casa se realizaban tertulias literarias. 

  A continuación, transcribo la cronología de la trayectoria de Manuel Acuña, copiada de https://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_Acu%C3%B1a.

Cronología

1849 nacimiento
1868 comienza sus estudios en la Escuela de Medicina.
1869 inicia su actividad literaria colaborando en El Renacimiento.
1870 publica sus textos en El Libre Pensador.
1871 realiza múltiples colaboraciones periodísticas en El Federalista, El Eco de Ambos Mundos y otras publicaciones.
1872 se estrena El pasado, drama en tres actos, único que el autor verá puesto en escena.
1873 se suicida en la Ciudad de México, el 6 de diciembre.
1911 edición de sus Poesías completas en París.
1917 sus restos mortales son trasladados de la Rotonda de los Hombres Ilustres a Saltillo.
1949 aparece su obra reunida y editada por José Luis Martínez


 

 

 

 

lunes, agosto 12, 2024

POR ALGO OCURREN LAS COSAS

 


 


   Había escrito un cuento en el que las protagonistas eran las tres primas perrunas, Terry, Domi y Fanny.  La verdad, me costó mucho esfuerzo porque mi imaginación no es buena, creo que el razonamiento aplasta la fantasía, como  lo dice L.S. Vigotsky.

   Había llegado a la conclusión, era un cuento que, sinceramente, no me convencía del todo, me sentía insatisfecha pero mi cabezota no daba para más.  

   Yo había puesto el lector para escucharlo y mejorar la redacción y unos golpes en la puerta distrajeron mi atención.  Era mi visita.

   Luego, un documento que debíamos descargar.

   ¿El final?  Se perdió el texto, no logré recuperar más que la introducción.

    En fin.  Tal vez esto sea lo mejor, así las hermosas primas ladradoras  del collage creado por Bere es lo principal.

lunes, julio 01, 2024

LLUVIAS Y AÑORANZAS


 


   La temporada de lluvias comienza en junio y se prolonga varios meses.  Esta temporada coincide con fechas que me evocan eventos trisstes.  Estos días se incrementa mi inclinación a recordar.

   

sábado, junio 22, 2024

Visita nocturna

 




Es un privilegio  vivir en una zona donde diariamente vienen a visitarnos animalitos hermosos; a pesar de que vivimos en una ciudad donde pocas veces podemos tener el gusto de poder convivir y observar a la naturaleza.

Las visitas nocturnas, son de los hermosos cacomixtles o cacomiztles y los Tlacuaches; aunque este último no es precisamente bello, pero si son lindos, son tiernos.

Ambos pasan diariamente por la barda de mi casa; el cacomixtle es rápido y muy curioso; al principio pasaban y si les hablabas salían corriendo rápidamente; conforme se acostumbran a verte, hasta se detienen a escuchar cuando les hablas y pueden estar un tiempo considerable observando tus movimientos, sin embargo si ven que te mueves, intentas acercarte a ellos, huyen. Los tlacuaches, son más lentos y también son nocturnos, desafortunadamente esta especie ya quedan pocos, unos años atrás había la pareja y sus bebes, sin embargo por ser tan lentos a la hora de cruzar una calle los han atropellado y en este último año solo he visto a uno, que por cierto ya no es tan frecuente.

Mis perras saben perfectamente la hora cuándo empieza el recorrido de los cacomixtles, y en ese momento se ponen en el pasillo y cada que los ven, empiezan las carreras, de las perras y los cacomixtles; obviamente nunca los alcanzan. Y esta rutina es diariamente, excepto en día de lluvia, ellos también se resguardan.

Hay ocasiones que me doy cuenta que no tienen alimento o no lo encuentran porque esos días difíciles para ellos, entran a mi casa a comer croquetas; sin embargo cuando hemos tenemos ollas de comida en la estufa, destapan las ollas y han llegado a comer lo que tenemos (aunque amablemente nos dejan un poco, lo cual quiere decir que nos son desconsiderados), por ejemplo el arroz, galletas o algún
panque, pues también se deleitan con lo que encuentran.

Una vez hubo una reunión y alguien trajo un pastel, que honestamente es el pastel más feo que he probado en mi vida; en esa ocasión los invitados lo vieron y no quisieron probarlo y la verdad tirarlo, aunque estuviera feo, es desperdiciar la comida; entonces se me ocurrió que debía ponerlo encima de la barda para que algún cacomixtle, tlacuache, gatos, pájaros o ardillas. El pastel duro 4 días, se lo comieron, en el transcurso de la mañana los pájaros y las ardillas; y ya en la noche los cacomixtles y los tlacuaches.

Y desde ese momento, no se desperdicia nada en esta casa, lo que ya no nos comemo, porque ya tiene tiempo o ya no se puede comer, se los dejo en la barda y es la forma que también los alimentamos.

Aunque no nada más en esta casa les ponemos alimento; resulta que en la azotea hacen su fiesta ya que dejan su tiradero; fruta a medio comer, otras completas y los dejan o en el piso o las esconden entre las hojas de las plantas. Hay algunos árboles frutales por la zona; pero me queda claro que entran a las casa.

Y les gusta entrar mucho a mi casa porque es tan fácil para ellos, ya que hay una puerta de acceso para perros y por supuesto entran con mayor facilidad, así que en las noches no dejamos nada de alimento, si entran tienen la probabilidad de que mis perras, aunque sean rápidos los lleguen a atrapar y lo que queremos es cuidar a la naturaleza con este tipo de especies que solo unos cuantos podemos todavía disfrutar. Por lo que constantemente les dejamos  alimento en la barda para que tengan siempre algo que comer y nos sigan deleitando con su visita nocturna.


miércoles, junio 19, 2024

FELIPE CARRILLO PUERTO, ALMA REED Y SU AMOR EN UNA TROVA

 


   Como introducción a esta historia de amor, me siento en la obligación de confesar que desconocía el significado del término “trova”.  Ahora sé que consiste en versos acompañados por melodía.  De ahí su hermosura, se trata de poemas musicalizados.

   Mi padre qpd recibía obsequios de diferente índole en la década de los años 70; cassimires, botellas de diferentes bebidas, encendedores, plumas, arcones y discos de vinilo de diversos cantores. 

    Había uno, el de Trova yucateca, el preferido por mis padres y que nosotros, que éramos niños, aprendimos a valorar.

   El disco contenía varios títulos, los que recuerdo son Quisiera, El pájaro azul, Ella y Peregrina.

   Recuerdo que mi mamá qpd decía que la canción Peregrina fue encargada por Felipe Carrillo Puerto al poeta Luis Rosado Vega y a Ricardo Palmerín para dedicarla al gran amor de su vida, la periodista estadounidense Alma Reed,

   Felipe Santiago Carrillo Puerto fue un político y periodista que ocupó el cargo de gobernador de Yucatán de 1922 a 1924.

   Nacido en el poblado de Motul, Yuc., en 1874.  Participó en las fuerzas zapatistas durante la Revolución, creó el Partido socialista del sureste que lo llevó a asumir el cargo político de su estado a los 48 años y llevó a cabo acciones relevantes, como la protección a los mayas, el derecho de los indígenas para recibir la educación en su lengua materna, creó la Universidad del Sureste, ahora Universidad Autónoma de Yucatán.

  La periodista Alma Reed viajó a México como corresponsal del diario New York Times para cubrir la expedición a Chichén-Itzá y fue en Yucatán donde encontró el amor al lado de Felipe Carrillo Puerto.  El país estaba en ebullición, los enfrentamientos eran comunes en todo el territorio y Yucatán fue tomado por las fuerzas de las huertistas, Felipe Carrillo Puerto fue capturado en 1923 y asesinado junto con 11 personas el 13 de enero de 1924.

  Después del asesinato de Felipe Carrillo Puerto, Alma Reed regresó a Estados Unidos, donde vivió hasta 1966.  Fue traída a México y reposa en el Cementerio General de Mérida, frente a la tumba del amor de su vida.




 

viernes, abril 12, 2024

PALACIO LEGISLATIVO, COLORINES Y AZOTADORES

 

 



   A raíz de la reforma política que se llevó a cabo en 1977 y el consecuente incremento de la cantidad de quienes supuestamente representan a la población y tienen como función la legislativa, que consiste en revisar y crear leyes que conduzcan el comportamiento de los mexicanos en consonancia con la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, además de aprobar presupuestos gubernamentales, se elevó el número de diputados, de 184 a 400. El recinto que ocupaban esos “paladines” se localizaba en el Centro Histórico del entonces Distrito Federal.  Los insensibles "servidores públicos" determinaron apoderarse del terreno ocupado por la Secundaria 112, que tenía varios años de brindar el servicio educativo a los adolescentes oriundos de la zona de la Merced y de La Candelaria.

 Como consecuencia del aumento del número de funcionarios, se hizo necesario reubicarlos y ¡qué mejor que construir un recinto exclusivo para ellos!

   En esa época, vivíamos en la unidad Kennedy, el edificio se ubica en la calle Cecilio Robelo, entre Francisco del Paso y Nicolás León.  Era un área bonita, agradable a la vista, pues había una enorme superficie rectangular en medio de los edificios que le servían de marco.  Si una se paraba de frente a la unidad habitacional, se podía ver que después del espacio vacío, había un par de edificios que eran una especie de prolongación de los dos lados laterales del cuadrilátero con un espacio arbolado entre ellos, el 311 y el 315, con tres entradas y ocho departamentos por entrada, dando un total de 28 viviendas por edificio; más adelante, se observaba un espacio menos grande, con piso y bancas, lo que daba una sensación de amplitud. 

El terreno que abarcaba la “tierra roja” tuvo varias funciones que transformaron su aspecto.

  

   Mi familia se mudó a la unidad cuando yo tendría unos dos o tres años, en 1967 o 1968.  Solíamos llamar a ese terreno “tierra roja”, no había nada en él, sólo tierra de color rojizo. 

   Unos tres años después, el lugar fue habilitado como cancha de fútbol y cada fin de semana niños de ambos sexos, jóvenes y hombres se enfrentaban a través del “juego del hombre”, como decía el cronista deportivo Ángel Fernández, de quien recuerdo que, además de gritar el gol hasta que el aire de sus pulmones se extinguía, decía “me pongo de pie” ante jugadas impresionantes.

   Creo recordar que mis hermanos jugaban en equipos infantiles.  El uso del espacio como sitio deportivo de recreación duró algunos años, no tengo preciso la cantidad porque después mi mamá y mi hermano, junto con otra familia del edificio 315, se dieron a la tarea de plantar árboles. 

   En la Unidad Kennedy había jacarandas y colorines; los jardineros de la Unidad Kénnedy podaban y dejaban las ramas para que, al día siguiente, el camión de la basura se los llevara.

   Los colorines son árboles bonitos, sus flores, cual pequeñas espadas rojas, son comestibles y crecen sin necesidad de muchos cuidados.  Sin embargo, los colorines no eran de mi agrado a pesar del hermoso tono rojo de las vainas puesto que, en primavera y verano, los colorines se llenaban de azotadores, gusanos extremadamente grandes, desagradables y perniciosos que, a veces, caían al piso o sobre los transeúntes que pasaban debajo de alguna rama.

 

 

 Como lo anoté antes, algunos de los miembros de dos familias, la mía y la de Rodolfo, que vivíamos en las entradas C, una del 311 y la otra, del 315, recogían las ramas de colorín y las incrustaban en la tierra para luego regar y con ello, asegurar el crecimiento de los árboles.

   Así se transformó el lugar en un pequeño parque, sólo le hacía falta que colocasen bancas.

   Éramos felices, teníamos un área verde dentro de la unidad, además de los jardines que los habitantes de los departamentos de las plantas bajas de todos los edificios de la unidad, en el que habían plantas con flores como rosales, geranios, lirios, camelias, margaritas, helechos y lindas enredaderas al borde de las rejas, arbustos e incluso, árboles como nochebuenas, pinos e higueras; lo mejor era que estaba al costado izquierdo de nuestro edificio.

   En 1977 se comenzó a hablar de la construcción de la Cámara de diputados, la ubicarían en Eduardo Molina, a la altura del metro San Lázaro. 

   Mi mamá se organizó con algunos vecinos de los edificios de la calle Cecilio Robelo para defender nuestro parque.  Se hicieron oficios llenos de firmas que mi mamá y otra vecina llevaron no sé a dónde, ahora supongo que a la entonces recién creada Delegación Venustiano Carranza. 

   El trabajo de arbolar el enorme jardín, de las cartas a funcionarios y yo me imagino, a diputados, fue inútil. 

   Un mal día por la mañana, el enorme jardín amaneció sin árboles y con excavaciones para colocar cimientos.

   No recuerdo bien, no logro asociar hechos para identificar el año en que la Secundaria Ricardo Flores Magón comenzó con las actividades educativas en las que los alumnos de la Secundaria 112, provenientes de La Merced y La Candelaria, fueron enviados a continuar sus estudios en un lugar alejado de sus domicilios y que, seguramente, debían abordar el metro o subir a un camión para llegar a la nueva escuela que, por cierto, es más pequeña que el antiguo Plantel.  Tal vez fue en 1980 o 1981.

   Los alumnos de la secundaria 112 fueron enviados al Plantel recién construido que había ocupado un espacio dentro de la Unidad Kennedy.  Eso lo vivimos como un abuso, pues no sólo utilizaron el espacio arbolado, también se apoderaron de parte de los pasillos que formaban el antiguo perímetro rectangular.

   A partir de entonces, esa parte de la Unidad incrementó su inseguridad, pues los edificios quedaron escondidos, el tránsito por los pasillos se volvió más estrecho y, sinceramente, esa área perdió su antiguo encanto.

   Y yo me repito desde entonces un par de preguntas: ¿Hubo algún beneficio en la construcción de un recinto para quienes sólo van a dormir, a pelear, a ganar dinero por no trabajar y a vivir del erario olvidándose de la encomienda que se les dio a través del voto?  ¿Valió la pena la destrucción de una superficie que daba alegría a los habitantes de la zona de la colonia Jardín Balbuena?   

   De esto hace más de 40 años y cada vez que me cuestiono, con gran tristeza me respondo negativamente a ambas   preguntas.

MI CIUDAD Y GUADALUPE TRIGO EN 1971

             Era el primer año de presidencia de Luis Echeverría Álvarez, al igual que el del Jefe del Departamento del Distrito Federal –ah...