sábado, febrero 03, 2024

SAMANTHA Y PERSEO

 


 

 

  


La primera de la pareja fue ella, el nombre lo eligieron Minerva y Javier qpd, los tíos de mi hijo qpd.    Era una preciosa fox terrier ratonero. 

   Poco después, supe que estaba embarazada y en aquel tiempo creíamos que el pelo de los perros podría dañar a mi bebé en gestación.

   De nuevo, acudimos a mis padres y ellos, complacientes, aceptaron a la pequeña y dulce perrita.

    Yo regresé a vivir con mis padres antes de dar a luz a mi hijo.  Cuando Emilio nació, teníamos a Samantha con nosotros y él creció en medio de amor y en la compañía de Samantha. 

   Yo no recuerdo bien cuándo fue que mis papás adquirieron una pareja para la dulce Samantha; Alfredo seleccionó el nombre que llevaría el cachorro.  Perseo fue un perro valiente y aguerrido, era bravo y muy ágil.  Saltaba y atravesaba los barrotes de la reja para ir a ladrar a los  perros dóberman que vivían en la casa de enfrente. 

   En los años 80´s, Bosques de Aragón estaba en expansión, había pocas casas y, por tanto, había ratones.  Perseo los capturaba de manera sombrosa, a diferencia de Samantha, que les tenía miedo.

   Perseo mordió a un tío, a una compañera del CETis y a mí por equivocación, porque se había lanzado contra una amiga de juventud, pero cuando escuchó mi voz, me soltó de inmediato.

   Una ocasión, mi prima Teresa pidió prestado al  perro pues había entrado a su casa un ratón.  Perseo fue subido al coche de mi prima bajo la promesa de que, una vez terminado el trabajo de fumigador, el perro sería devuelto.

   La mañana del día siguiente, Perseo entró al patio mediante un salto para atravesar la reja.  Luego, rascó la puerta de la casa, abrimos y entró feliz y agotado.

    Mi prima llegó por la noche; había pasado el día pensando cómo expresarnos que el perro se escapó. cómo decirnos que Perseo se había extraviado porque huyó de su casa, pero al verlo descansar al interior de la nuestra, se sintió aliviada y nos platicó parte de la aventura que vivió Perseo y sólo él supo lo que tuvo que hacer para atravesar la avenida Central hasta llegar a su domicilio.

   No sabemos qué pasó con él, desapareció y a pesar de haber recorrido calles llamándolo, no logramos encontrarlo. 

   Concluímos que seguramente se lo llevó el señor que vendía leche “bronca”, porque continuamente  nos decía que le gustaba mucho nuestro Perseo.

    Samantha vivió algunos años más, fue la amiga de mi hijo y cuando él tenía alrededor de 8 años, ella enfermó y falleció en una clínica veterinaria.

 

viernes, febrero 02, 2024

BIANCA

 


 

  


Al departamento llegaban dos periódicos, Excélsior y El Universal, la suscripción a esos diarios  tenía ya muchos años.  Mis padres, ambos periodistas, los leían con avidez y cuando se mudaron, no solicitaron el cambio del registro pues mi papá utilizaba una de las hahabitaciones como oficina.

   Una tarde José Luis encontró un anuncio: se regalaba una perrita con pedigrí de la raza weimaraner.  Marcó el número telefónico incluido en el aviso, acordó con quien era el propietario la hora de entrega.

   No recuerdo cómo fue el translado del cachorro a la casa, tampoco los motivos al interior del departamento que nos obligaron a buscarle alojamiento enla casa de mis padres.  Sólo recuerdo que era hermosa, tenía una especie de acta de nacimiento, un certificado de su linaje y que era un verdadero torbellino.

   Ella llegó a nuestras vidas con el nombre de Bianca, era gris y con unos hermosos ojos azules que, supongo, reflejaban su ternura y su inquietud.

   Mis papás y Alfredo la recibieron con mucho cariño.  Ella era tierna cuando estaba acompañada, pero cuando se quedaba sola, hacía de las suyas en extremo.  Una ocasión, ella se encargó de distribuir por la superficie de la sala y el comedor pedacitos de papel periódico que había destrozado; Alfredo me platicó que Bianca se acostaba sobre la mesa para descansar. 

   Me resulta imposible recordar todos los destrozos que cometió la finísima Bianca, pero lo que sí me queda claro es que el propietario deseaba deshacerse de ella y nosotros fuimos los que la elegimos.  La permanencia de Bianca al interior de la casa de mis padres era, en sí misma, un riesgo y mi papá pidió a mi hermana Gaby que buscase alguien con un terreno grande para que la adoptase.  Y así es como terminó nuestra experiencia con la más elegante, fina, destructora y traviesa de las mascotas que hemos tenido.

jueves, febrero 01, 2024

DULCES COMPAÑÍAS

 


 


   Quiero comenzar este escrito con el profundo agradecimiento a mi queridísima Bere, que  a través de sus consejos me ayudó a centrar mi atención en un tema, el de las mascotas, para intentar salir de la tristeza por la que ahora atravieso.

   La relación que se crea entre personas y el resto del reino animal constituye un lazo de amor que se fortalece a medida que las experiencias entre diferentes especies, se prolonga, es dar y recibir afecto, cuidado y protección.  Mi hijo solía decirme, cuando íbamos por la calle, que los demás pensarían que estoy loca porque les hablaba a los animales que encontrábamos en nuestro andar.

 

 

   De niña tuvimos un perro llamado Tuno; el papá del cachorro era Alfredo, mi hermano.  A él no lo recuerdo bien y creo que estuvo con nosotros poco tiempo.  El departamentito en donde vivíamos, supongo, fue insuficiente para contener a todos los que vivíamos ahí.

    Años después, en 1981 contraje matrimonio con otro adolescente al que le encantaban los animales.  Ahí dio inicio a mi afición y amor al reino animal.

   El primer cachorro que adquirimos fue Nosky, un perro mestizo que compramos en Tepito.  Nos engañaron porque buscábamos un Alaska malamute y resultó que el cachorro tenía las orejas cosidas.

    Mis padres se habían mudado a Bosques de Aragón, entonces nos quedamos a vivir en la Unidad Kennedy y como el perro creció bastante, lo llevamos a la casa de los padres de José Luis.  Ahí el cachorro tenía espacio para correr.  Desgraciadamente, enfermó de parvovirus y falleció.

   Durante el breve tiempo de convivencia conyugal, tuvimos peces,  Conocí sobre el tipo de peces que existen, el pez ángel, el japonés, el beta, el payaso, etc.

 

   Como suele suceder, el matrimonio entre jóvenes no es duradero.  Sin embargo, hay dos hechos infinitos que obtuve de ese tiempo: mi amadísimo hijo qpd y el amor  hacia las mascotas.

 

MI CIUDAD Y GUADALUPE TRIGO EN 1971

             Era el primer año de presidencia de Luis Echeverría Álvarez, al igual que el del Jefe del Departamento del Distrito Federal –ah...